Para la gran mayoría de cinéfilos, el salto al estrellato de Robert Pattinson ocurrió en los pasillos mágicos de Hogwarts interpretando al carismático Cedric Diggory en Harry Potter y el cáliz de fuego. Sin embargo, antes de blandir una varita o convertirse en el vampiro más famoso de la cultura pop, el actor británico dio sus primeros pasos frente a las cámaras en un proyecto mucho más modesto y casi enterrado por el paso del tiempo: una adaptación televisiva de la leyenda germánica de Los Nibelungos (Dark Kingdom: The Dragon King, 2004).
En esta ambiciosa pero accidentada producción de fantasía medieval y mitología nórdica, un jovencísimo Pattinson interpretó al príncipe Giselher. Lejos de la maestría interpretativa y el magnetismo que hoy le conocemos en obras de autor o en su aclamada versión de The Batman, su debut dejó una actuación algo discreta y dubitativa en un filme que pasó con más pena que gloria por la televisión europea.
Descubrir los primeros papeles de actores famosos es siempre un viaje fascinante para cualquier amante del séptimo arte. Resulta increíble contrastar aquellos inicios marcados por vestuarios de bajo presupuesto y efectos especiales cuestionables con la madurez artística de una estrella que ha sabido reinventarse por completo en la industria cinematográfica internacional.
En Cine Tube nos encanta desempolvar estas curiosidades que nos recuerdan que todo gran talento tiene un punto de partida, por muy bizarro que parezca hoy en día. ¿Te animarías a hacer un maratón de los inicios más ocultos de tus intérpretes favoritos?



