Al diablo con las noticias 2
Esta divertidísima secuela nos trae de vuelta al legendario e inigualable Ron Burgundy. La trama arranca en un momento bastante bajo para el protagonista, justo después de perder su codiciado trabajo en las noticias por culpa del arrollador éxito de su propia esposa. Personalmente, lo que más disfruto de esta comedia tan absurda es ver cómo su gigantesco ego no le permite quedarse de brazos cruzados. Movido por la pura necesidad de volver a la cima, decide reunir a su antiguo y alocado equipo de reporteros para enfrentarse a un moderno canal de veinticuatro horas y a un nuevo rival que amenaza con opacarlo por completo. A lo largo de la película, es inevitable preguntarse si el periodista más grande del mundo terminará siendo aplastado por su propia arrogancia o por el inmenso peso de su impecable peinado. Es una cinta llena de humor desternillante, situaciones increíblemente ridículas y críticas muy agudas que te hace reír a carcajadas de principio a fin.













