El lugar donde todo termina
Luke es un hábil motociclista que se gana la vida realizando peligrosas acrobacias en un espectáculo ambulante. Durante una parada en su gira se reencuentra con Romina una antigua pareja y descubre que es padre de un niño pequeño llamado Jason. Decidido a asumir su responsabilidad y ganarse el afecto de su nueva familia abandona su vida nómada para trabajar como mecánico en una localidad fija. Sin embargo la presión económica y la precariedad de su salario lo llevan a aceptar una propuesta arriesgada de su empleador Robin. Utilizando su destreza excepcional sobre las dos ruedas el protagonista comienza a ejecutar una serie de atracos a entidades bancarias iniciando una espiral de violencia y decisiones desesperadas que marcarán el destino de su hijo durante las próximas décadas.













